AGUA SALADA · MÁLAGA
Instalamos y convertimos piscinas a cloración salina en Málaga. El agua se desinfecta sola a partir de sal común: sin cloro embotellado, sin olores y con una sensación mucho más agradable para la piel y los ojos.
POR QUÉ AGUA SALADA
La cloración salina genera el desinfectante a partir de sal disuelta en el agua, en una concentración muy baja (parecida a una lágrima). El resultado es un agua cristalina, sin el cloro agresivo de siempre, más cómoda y con un mantenimiento mucho más sencillo.
NUESTRAS SOLUCIONES
Tanto si ya tienes piscina como si la construimos nueva, te dejamos el sistema de agua salada que mejor encaja con tu volumen de agua, tu uso y tu presupuesto.
Pasamos tu piscina actual de cloro a cloración salina sin obra. Instalamos el equipo de electrólisis, ajustamos la sal y te olvidas de comprar y dosificar cloro cada semana.
Si construimos tu piscina desde cero, la dejamos lista con sistema de agua salada integrado, dimensionado para tu volumen de agua y con materiales compatibles.
Equipos de última generación que funcionan con muy poca sal, ideales si buscas el agua más suave posible y máxima protección para tu piscina y su equipamiento.
Revisamos la célula, el nivel de sal y el equilibrio del agua. Con control automático de pH y cloro, tu piscina se mantiene perfecta con mínima intervención.
Estudiamos tu piscina y te explicamos sin rodeos qué ahorras, qué ganas en confort y qué inversión supone pasarte al agua salada. Sin compromiso.
NUESTRO PROCESO
Medimos el volumen de tu piscina, el estado del agua y tu equipo actual de filtración.
Seleccionamos el clorador salino con la potencia adecuada para tu piscina y tu uso.
Montamos la célula y el control en la sala técnica, sin obra y en una sola visita.
Añadimos la sal, equilibramos el pH y dejamos el agua perfecta y lista para el baño.
Te enseñamos a usarlo y damos mantenimiento y soporte para toda la vida de la piscina.
RESOLVEMOS TUS DUDAS
No. La cantidad de sal es muy baja (en torno a 4-5 gramos por litro, frente a los 35 del mar), parecida a la de una lágrima. No notas sabor salado: lo que sí notas es un agua mucho más suave y agradable.
Sí, casi siempre. La conversión no requiere obra: instalamos el equipo de electrólisis en la sala técnica, añadimos la sal y ajustamos el agua. Revisamos antes los materiales y el equipo de filtración para asegurar la compatibilidad.
El sistema genera el desinfectante de forma automática a partir de la sal, así que dejas de comprar y dosificar cloro cada semana. Solo hay que reponer sal de vez en cuando y controlar el pH, que también se puede automatizar.
Sí. Al no usar cloro agresivo, el agua respeta mucho más la piel, los ojos y el cabello, y reduce las molestias típicas en personas con piel sensible o alergias al cloro. Por eso es la opción preferida en piscinas familiares.
No si el sistema está bien dimensionado y los materiales son los adecuados. Trabajamos con equipos y accesorios preparados para agua salada y te asesoramos sobre revestimientos, escaleras y luces compatibles.
La inversión inicial es el equipo de electrólisis, pero a partir de ahí el gasto baja mucho: la sal es barata y dejas de comprar cloro. En pocos años el sistema se amortiza, además del ahorro en tiempo y comodidad.
Muy poco: revisar el nivel de sal, limpiar la célula de electrólisis periódicamente y controlar el pH. Ofrecemos planes de mantenimiento y, con control automático, tu piscina queda prácticamente autónoma.
HABLEMOS
Cuéntanos cómo es tu piscina y te decimos qué equipo necesitas y cuánto cuesta pasarte al agua salada, con un presupuesto cerrado.